
Una revisión ordenada te ahorra sorpresas. Lleva esta lista y, si puedes, a un mecánico de confianza.
¿Qué reviso por fuera?
- Pintura y paneles: diferencias de tono y juntas desiguales pueden indicar choques.
- Llantas: desgaste parejo y fecha de fabricación.
- Luces y cristales.
¿Y bajo el cofre?
- Fugas de aceite o líquidos.
- Estado de la batería y las mangueras.
- Nivel y color del aceite.
¿Qué pruebo al manejar?
- Arranque en frío, ruidos y vibraciones.
- Frenos, dirección y cambios.
- Aire acondicionado y tablero sin luces encendidas.



